¿CÓMO FUNCIONA UNA PLANTA NUCLEAR?

La fisión de los átomos de uranio dentro de las varetas del elemento combustible calienta el agua que pasa por el reactor a una temperatura de 320 grados Celsius. Para que no entre en ebullición – lo que ocurriría normalmente a los 100 grados Celsius -, el agua se mantiene bajo una presión 157 veces más que la presión atmosférica. El generador de vapor realiza un intercambio de calor entre las aguas de este primer circuito y del circuito secundario que son independientes entre sí. Con este intercambio de calor, el agua del circuito secundario se transforma en vapor y mueve la turbina - a una velocidad de 1.800 rpm - que, a su vez, acciona el generador eléctrico. Después de mover la turbina este vapor pasa por un condensador donde se enfría con el agua del mar, accionada por un tercer circuito independiente. La existencia de estos tres circuitos impide el contacto del agua que pasa por el reactor con las demás. Una planta nuclear ofrece elevado grado de protección, pues funciona con sistemas de seguridad redundantes e independientes (solamente uno es necesario).